Razones para virtualizar

Virtualizar. Es el término tecnológico de moda (con permiso de la otra palabra en alza, ‘blockchain’). Pero como nadie va a fiar parte del futuro de su empresa a un proceso tecnológico solo porque se haya hecho popular, vamos a analizar algunas de sus ventajas. Cuando virtualizamos, estamos creando una réplica, a partir de software, de un recurso TIC. A partir de esta explicación ya podemos intuir ventajas en costes (menos hardware que adquirir y mantener, menos consumo energético), pero los beneficios de virtualizar (y, por tanto, las razones de peso para hacerlo) van mucho más allá. Veamos algunos.

Ser más flexible para competir mejor

Uno de los objetivos de todo proceso de este tipo es dotar de flexibilidad a la organización que lo emprende. Ya hemos dicho que virtualizar es replicar un recurso TIC a partir de software. Si tomamos como ejemplo un CPD, no es difícil imaginar que el aprovisionamiento de recursos y la puesta en marcha será mucho más rápida y simple en el caso de querer aumentar las capacidades de nuestro centro mediante virtualización (y no mediante la adquisición de nuevo hardware).

Siguiendo con el ejemplo de antes, si una empresa acomete un nuevo proyecto que necesitará de mayor capacidad de procesamiento de datos, tendrá más posibilidades de hacerle frente (por menores costes, menor tiempo de puesta en marcha, etc.) si opta por virtualizar. En un momento como el actual, de mercados y de marcos de actuación cambiantes, esa flexibilidad puede representar la diferencia entre el éxito o el fracaso de una empresa.

Mayor continuidad, menos paradas

En el párrafo anterior hablábamos de comenzar nuevos proyectos. Siempre es una buena noticia, pero, quien ya ha vivido un momento así sabe de los peligros de que el día a día (la producción, la atención al cliente…) se vea alterado por el lanzamiento de productos o por cambios en la orientación de un servicio.

Imaginemos que necesitamos poner en marcha nuevas aplicaciones, pero que queremos hacerlo compatible con un doble objetivo: reducir el tiempo de pruebas y no impactar en la producción y funcionamiento de la organización. Lo que nos permitirá la virtualización es crear entornos de test. Allí podremos chequear las aplicaciones hasta que estén listas para lanzarlas, sin alterar la continuidad de nuestro negocio.

Además, las paradas en general se reducen. Por ejemplo, las de tipo planificado para atender al mantenimiento de los servidores físicos. Esto se debe a que una arquitectura TI basada en la virtualización permite migrar en caliente las máquinas virtuales (por tanto, sin pérdida de servicio) de un servidor físico a otro.

Ganar en seguridad… y tranquilidad

Cuando creamos una máquina virtual, la estamos aislando del resto de equipos corporativos. Por tanto, si un problema (por ejemplo, un virus que afecte al normal funcionamiento de la máquina infectada) genera un error en una máquina virtual, este no afectará al resto de equipos virtuales. Ese “cortafuegos” que genera el tipo de arquitectura que se apoya en la virtualización permite solucionar el incidente en el equipo afectado mientras que el resto continúa trabajando con normalidad.

La virtualización también ofrece importantes ventajas en la seguridad que viene de la mano de los procesos de clonación y copia de sistemas. En general, las tareas relacionadas con la realización de copias de seguridad se simplifican con la virtualización de servidores: es sencillo programar el copiado y generar procesos automatizados. Y una ventaja adicional es que, si se produce un incidente y hay que recuperar sistemas y datos, todo ello puede hacerse de manera más fácil y rápida en un entorno virtualizado.

Ahorro de costes

Aunque lo hemos dejado para el final, el ahorro de costes que genera la virtualización es básico para cualquier empresario o responsable de una organización. Menos hardware significa menos inversión, pero también menos uso de espacio y menor coste energético y en mantenimiento. También se aumenta el retorno de la inversión frente a otro tipo de soluciones.

Si bien existen enormes ventajas, para aprovecharlas hay que adentrarse en la virtualización de la mano de profesionales, porque lo que sirve a unos, no tiene por qué funcionarles a otros. Confíe en IEAISA y nuestros técnicos le guiarán hacia las soluciones idóneas para su negocio.

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