El ahorro energético que llega de la virtualización

Diversas frases populares relacionan la riqueza y el ahorro con la capacidad de minimizar los gastos superfluos. Y no hay gasto más innecesario en una empresa que aquel que no genera ningún beneficio adicional (ni práctico ni económico). Y eso es lo que ocurre en muchas organizaciones debido al modo en que están utilizando sus servidores y otros recursos TIC. Y lo peor es que muchas de ellas no son conscientes del problema, por lo que ni siquiera llegan a plantearse que hay un modo mucho más eficiente de trabajar, tanto por lo que aporta de flexibilidad y capacidad de innovación al negocio, como por los ahorros. Ahorros que provendrán de varios frentes, pero, muy significativamente, del ahorro energético. Hablamos de la virtualización.

Virtualización: suma de ventajas y ahorros

Los motivos para proceder a la virtualización (que consiste en realizar una réplica virtual de recursos TIC físicos) pueden ser muchos. Como decíamos, dotan de flexibilidad a la empresa (para acometer puntas de trabajo, lanzamiento de nuevos productos…); pero también facilitan la realización de copias de seguridad y la recuperación frente a incidentes; reducen los tiempos de parada, y un largo etcétera. Sea cuál sea el motivo por el que se inicia el proceso de virtualización, un beneficio asociado consistirá en el ahorro de todo tipo de costes, pero muy especialmente del energético.

Cuando virtualizamos los servidores, una de las primeras ganancias es en forma de mejora de la eficiencia. A menudo, las empresas van añadiendo dispositivos conforme crecen, pero sin realizar primero un estudio de necesidades, ni tampoco un planteamiento de previsiones a medio y largo plazo. Esto puede provocar que los servidores estén infrautilizados. Una virtualización adecuada puede llevarlos a cotas cercanas al 100% de productividad (entre un 80% y un 90%). Piense ahora en el ahorro energético, tomando el siguiente dato: un único servidor puede tener funcionando sobre él más de diez máquinas físicas. Por tanto, las ventajas (y los ahorros) se van sumando.

Menos consumo, menos gasto, mayor sostenibilidad

La conocida firma VMware realizó un estudio (basado en datos reales a partir de la experiencia de sus clientes). Dicho estudio demostró que el paso a la virtualización reduce, no solo costes económicos, sino también emisiones de CO2 (otra ventaja, esta vez, en forma de sostenibilidad y responsabilidad social de las empresas). El cálculo de VMware estableció el ahorro por cada servidor que se virtualice en unos 7.000 kilovatios hora (kWh) menos de consumo. Los costes, por su parte, descendían entre un 80 y un 90%. Cifras que animan a plantearse dar el salto hacia esta potente solución tecnológica.

Pero, además, si se eligen las herramientas adecuadas, un buen proceso de virtualización incluirá otras medidas de ahorro energético, como las que permiten apagar (sin peligro para la producción) aquellos servidores que no están en uso. Y lo mismo ocurre con los servidores y desktops en los momentos de pausa, como las noches o fines de semana. Se puede llegar a ahorrar de este modo hasta un 25% del consumo energético. Lo mismo ocurre con algunas utilidades de la virtualización, como las que sirven para automatizar procesos, que acaban siendo otro camino hacia la eficiencia energética.

La virtualización: un proceso con recompensa

La virtualización pone a los negocios que la emprenden (de forma adecuada y planificada) en una posición competitiva. No solo (que también) por el ahorro energético (se usan menos servidores físicos, se necesita, por tanto, menos esfuerzo de refrigeración, etc.), sino además porque incrementa la agilidad para responder a las demandas cambiantes del mercado, entre otras razones.

También merece la pena recordar que la virtualización consigue (a través de la disminución de gastos y del incremento de ingresos, gracias a la mayor eficiencia) que las empresas amorticen buena parte de la inversión realizada en un periodo de cinco años. Así que, si se decide a sumarse a esta nueva forma de mejorar como empresa, los profesionales de IEAISA le ayudarán y asesorarán sobre el mejor plan para su negocio.

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