Servicios cloud y mobility al alcance de todos

Dar el salto a lo digital –una expresión que ya se utiliza refiriéndose a empresas de todos los sectores y tamaños, en cualquier lugar del mundo –hace tiempo que va mucho más allá de tener web y redes sociales o una pasarela de pago para vender por Internet. Se trata de un cambio, no solo tecnológico, sino de paradigma empresarial que ha de implicar a todos los miembros de una organización y a sus procesos. En el artículo de hoy vamos a plantear que los servicios cloud computing y mobility están ya al alcance de todos.

La alta especialización que requiere implantar, mantener y aprovechar un entorno digital en una empresa podría hacer inasequible para muchos apuntarse a este proceso (que todos los estudios señalan como prácticamente imprescindible para la supervivencia de los negocios; no digamos para su crecimiento y mejor competitividad). Es por ello que muchas compañías deciden confiar a empresas externas la implantación de este nuevo modelo de trabajo. En IEAISA somos expertos en ofrecer servicios relacionados con el cloud computing y la movilidad.

Un tipo de ‘nube’ para cada empresa y situación

Cuando hablamos del concepto Cloud Computing lo hacemos de lo siguiente: hasta hace unos años, una empresa había de prever espacio en sus instalaciones para servidores y centros de datos; también debía desarrollar o comprar el software y las aplicaciones que necesitara para su desempeño profesional. Y, por tanto, solía tener que dedicar una mayor parte de presupuesto a contratar personal especializado que pudiera gestionar y mantener dicho hardware y software.

El Cloud Computing (mediante el cual situamos la infraestructura tecnológica, y el software que deriva de ella, online, es decir, en la nube) permite ahorros en personal especializado, en mantenimiento de infraestructuras, etc. (además de facilitar escalar los recursos a medida que se hace necesario). Todo lo que antes solía ser propio de cada compañía, ahora puede pasar a ser un servicio que presta una empresa externa.

No obstante, la digitalización es un camino tan diverso como lo son las empresas. Es por ello que una de las primeras decisiones que deberá tomar un negocio al acercarse al Cloud Computing es qué tipo de nube utilizará. Son tres (Cloud público, Cloud privado y Cloud híbrido) y la diferencia principal es la exclusividad: en el Cloud público, la nube es de un tercero, que puede gestionar en ella (en sus servidores, redes, discos…) a distintos clientes y sus datos; en el Cloud privado, se contrata una nube bajo el modelo “on-demand”, y como el uso de esa nube pertenece a un único cliente, tiene capacidad de decisión sobre quien puede acceder a ella (es el modelo que debe imponerse si hay una exigencia fuerte de privacidad y protección); y el tercero es híbrido, en el sentido de que cada cliente posee unas partes y otras las comparte, con una dificultad en este caso para manejar el reparto de contenidos entre las zonas exclusivas y las compartidas.

Software, infraestructura y plataforma se convierten en servicios

En lo que deriva el uso de la nube por parte de las empresas es en la contratación de software, infraestructura y plataforma tecnológicas como un servicio (igual que se hace con el del mantenimiento del edificio de la empresa o con el de telefonía, por citar dos ejemplos). Es lo que llamamos SaaS (Software as a Service), IaaS (Infrastructure as a Service) y PaaS (Platform as a Service).

Al entender el software como un servicio, el usuario final suele ahorrarse la necesidad de instalar y ejecutar aplicaciones en su máquina, liberando a la empresa de preocuparse del mantenimiento de los programas y del coste del mismo. La infraestructura en la nube se suele concebir a través de un entorno de virtualización de plataforma. Mientras que lo que hace una plataforma en el cloud es entregar una plataforma computacional y un conjunto de soluciones en forma de servicio, convirtiendo en más sencillo (y económico) implementar aplicaciones.

La nube impulsa la movilidad

El uso del cloud también tiene múltiples aplicaciones en lo que respecta a la movilidad, un concepto tan al alza hoy en día como el de digitalización. Empresas, empleados y clientes quieren poder acceder a información, aplicaciones, servicios, compras, etc. con una buena experiencia de usuario, en cualquier momento y lugar y desde cualquier dispositivo.

Cuando se ha optado por el Cloud Computing, las posibilidades de gestionar en la nube las políticas de acceso desde cualquier dispositivo, homogeneizar la experiencia de usuario o hacer llegar los mismos niveles de seguridad de extremo a extremo de la red se convierten en una realidad que está al alcance de las empresas, siendo como es cada día más frecuente, por ejemplo, el uso del BYOD (Bring Your Own Device) o del teletrabajo entre plantilla y colaboradores.

Si busca un ahorro de costes y un aumento de la productividad y la eficiencia, los servicios especializados de Cloud y Mobility de IEAISA son su opción.

Nuevo llamado a la acción

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